¡La Iglesia no está rota! (estudio)

Resumen: La Iglesia no está rotaUn estudio y exhortación de dedicarse al patrón que Dios nos dio y nos mandó, la iglesia. Se revela el error de siempre buscar novedades, y de cambiar las formas divinas que Dios nos ha dado con que hacer Su obra.

Iglesia no está rota

Por David Cox
Gaceta de Estudios Bíblicos

Resumen: Iglesia no está rota es un estudio y exhortación de dedicarse al patrón que Dios nos dio y nos mandó, la iglesia. Se revela el error de siempre buscar novedades, y de cambiar las formas divinas que Dios nos ha dado con que hacer Su obra.




Hay una idea circulando por muchos cristianos y en muchas iglesias que dice que la iglesia tradicional como “siempre la hemos visto” ya no sirve para las necesidades de hoy en día. Su argumento básicamente es que la forma tradicional de la iglesia puede ser que servía hace muchos años, pero hoy en día si vamos a tener éxito, necesitamos romper con las ideas de la “iglesia tradicional” para descubrir nuevas formas y métodos para lograr la obra de Dios. Su entendimiento es que las formas que Dios nos dio no funcionan hoy en día, en nuestra cultura (o sea, Dios no es todo sabio cuando nos dio instrucciones en la Biblia). Buscan otra forma que no sea Pastor y diáconos, que no sea un sermón donde regaña el pecado usando las meras Palabras de Dios, donde un hombre de Dios limpio de su propia vida explica las palabras de Dios. Igualmente el evangelismo no es de salir a donde está los inconversos, y explicarles las buenas nuevas del evangelio, sino otra cosa. El concepto de Jesús, “no poner nuevo vino en odres viejosMat. 9:17 es lo que se usan para defender tal concepto de la reformación nueva de la iglesia de Cristo.




La Iglesia no está Rota

Mat. 9:10 Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. 11 Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? 12 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento. 14 Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan? 15 Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces ayunarán. 16 Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura. 17 Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.

Este pasaje de Escritura es una profecía de que Dios iba a quitar Israel del centro de la obra de Dios y hacer una nueva cosa, “la Iglesia de Jesucristo”. Pero este pasaje se enfoca sobre los judíos expulsando y rechazando a los pecadores en lugar de alcanzarles. La idea es que el juicio de Dios era sobre ellos porque rehusaron de hacer la obra de Dios (de alcanzar a los inconversos no deseados del mundo con el evangelio) como Dios quiso. La auto justificación de los judíos y los judíos menospreciando a los Gentiles y otros entre los judíos eran a lo que Jesús refería. Jesús no estaba diciendo que él estaba en contra de ayudar a personas en necesidad, la pregunta más cercana al texto, sino que hay tiempo para cada cosa, y el tiempo allí era de empezar una nueva cosa, la iglesia, y dejar el judaísmo.




Ahora de extrapolar de esta enseñanza que siempre debemos cambiar las formas que Dios impone no está en el texto. Hubo dos vehículos principales que usó Dios para hacer su obra, Israel y la Iglesia. Los dos fueron previstos desde el Antiguo Testamento, y no hay otros vehículos a la vista en la Biblia (después del arrebatamiento Dios va a regresar a usar a la nación de Israel). La idea de la Biblia es que Dios nos dio un ejemplo como le ven los hombres (una organización terrenal) para hacer la obra de Dios, y Dios permitió esta organización de la iglesia de existir, pero a fin de cuentas, solamente creyentes obedientes juntados (“la congregación”) funcionan para la obra de Dios. Por leyes externas no se puede formarse la organización de Dios, ni tampoco la iglesia se puede funcionar solamente por medio de leyes externas. (Muchos ponen toda la autoridad en leyes como “Leyes de Orden” por Robertson.) Hay un elemento espiritual que es absolutamente necesaria que no se puede calificar o medir por leyes y reglas externas de conducta.




Para los que dicen, “la iglesia tradicional no funciona.”

Mat 16:18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

Fíjate que Dios nunca prometió que Israel iba a durar para siempre como nación, o como el instrumento de Dios para hacer Su obra. El concepto de la iglesia es algo que tiene la bendición de Dios sobre ello.

Primero tenemos que ver que Dios nos dio una forma distinta para hacer la obra de Dios. Esta forma empezó con una nación, Israel, la cual fue escogida de las demás naciones, y tuvo gran privilegio de ser la única identificación (organización) del verdadero Dios por muchos años. O sea, en aquellos tiempos, si uno no se identifica como ciudadano con Israel, o en fe con el Dios de Israel, uno era un hereje. Esta exclusividad exaltaba a Israel a ser el único medio de alcanzar a Dios oficialmente. Pero Israel, en lugar de apreciar su privilegio para alcanzar al mundo con la salvación de Dios, usó su privilegio para despreciar los gentiles paganos (las demás naciones), quedándose realmente cerrado en su orgullo. El Nuevo Testamento se abre con una nueva cosa que Dios tuvo en vista desde el principio. Dios hizo un pacto o acuerdo con Abraham e Israel, y si Israel fuera tan tonto de romper el pacto, Dios iba a hacer otra cosa. Siempre Dios les presentó la posibilidad de esta amenaza.

Ahora cuando Dios hizo “la nueva cosa” con los gentiles y judíos juntos, ignorando ahora el privilegio de los judíos en esta relación, instituyó la iglesia. Lo que muchos hoy en día no aceptan es que Dios es Todo Sabio, y por saber mejor que nosotros, sus formas y métodos son de autoridad y funcionan, siempre funcionan, y siempre funcionan lo mejor que cualquier otra forma o método que alguien puede imaginar. La iglesia funciona, pero funciona solamente cuando la iglesia es formada y trabajada según el patrón que Dios nos dio para que existiera, y en la forma que quiso que funcionara. Dios hizo la estructura de la iglesia sin el elemento de ser fundada en una sola nación (como hizo con Israel), porque Dios no quiso que el mensaje de salvación sea restringido o machucada como los judíos hicieron. O sea, no hay una sola iglesia a lo cual tienes que pertenecer o eres hereje, y afuera de la salvación y bendición de Dios.




“Esta iglesia es la única correcta”

Muchas sectas y falsos profetas usan esta línea de argumento que ellos son únicamente la iglesia o grupo religioso aprobada por Dios. Si no eres miembro leal aquí, no te vas al cielo, no eres espiritual, y no tendrás las bendiciones de Dios. Mientras unos grupos se forman una organización terrenal para manejar este control, otros grupos se forman un movimiento (como los calvinistas, los de la novia de Cristo, como las sectas como el Catolicismo, Testigos de Jehová, etc.) para insistir en que ellos, y ellos solos son los únicos hijos verdaderos de Dios. El punto de ver es que Dios tiene su estructura, forma, y método de trabajar, y esto es en el concepto de una iglesia. La sabiduría de un “todo sabio” Dios está atrás del concepto de la iglesia, y sí funciona, y sí funciona hoy. Cuando personas tratan de convertir a otros a su grupo exclusivamente, debe causarnos un aviso que hay algo mal con ellos. Argumentamos que la gente se convierte a una persona, a Cristo, y no a un grupo u organización terrenal nada más.




“¿Qué hay de nuevo este mes?”

Una mala consecuencia de este error entre los cristianos es el rechazo de las normas y formas de la Biblia, para buscar novedades a lo que levanta el interés temporalmente en las cosas de Dios. 2Ti 4:3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias.” Pablo nos avisó de esta situación aun en proceso en su tiempo, cuando el pueblo de Dios dejará lo establecido por Dios para buscar novedades, modas cristianas, etcétera. Se acumulan maestros que les dan estas novedades, y rechazarán lo “viejo y de siempre” de las Escrituras. Es una lucha entre nuestras iglesias a regresar la vista espiritual de nuestra gente a “lo que dice Dios” en lugar de seguir las modas cristianas, todo lo que brilla y se llama la atención temporalmente.

Debemos entender esto mejor. La sana doctrina, ya la mera salvación, gira alrededor de la sumisión de uno a la voluntad de Dios. Pero esto no es fácil ni suave de hacer. Primero estamos ciegos en nuestras costumbres y vida pecaminosa, y necesitamos instrucción con mucha explicación. El pueblo de Dios hoy en día no es paciente, y no aguanta nada más que 15 a 20 minutos. Por años de ver la televisión, el público ha sido entrenado de aguantar 15-20 minutos, y luego un comercial. Si no hay una diversión cada 15 minutos, la persona pierde interés. Segundo es que este cambio espiritual en nuestra gente tiene que venir por medio de una predicación por un hombre de Dios. Esto se hace en un culto de una iglesia por un hombre de Dios que se pare a leer la voluntad de Dios expresada en “Sus Palabras” (la Biblia). Hay dos elementos muy importantes aquí, primero que el hombre de Dios tiene la autoridad de Dios (es llamado por Dios y vive las normas que Dios nos da), y luego que el mensaje es con la autoridad de Dios (tiene que citar actualmente las Escrituras, y explicarlas al pueblo). Luego en tercer lugar, tenemos que arrepentirnos de lo que no hicimos según la Palabra de Dios, y buscar con sinceridad de obedecer a Dios (cambiar nuestras vidas).  Esto es el patrón divino.




El arrepentimiento es algo muy desagradable. Solamente viene cuando hay una explicación comparando lo que hicimos mal, y lo que es la voluntad de Dios (con autoridad), y el Espíritu Santo que nos convence de este pecado para que cambiemos. Pero en sí, el proceso es doloroso a nosotros. Ahora lo que ha pasado es que los pastores y predicadores han hecho caso a los carnales entre nosotros, para que se quite todo tipo de cosa que puede provocar o promover el arrepentimiento. Quieren sermones que no les regañan. Quieren sermones que no les pican, que no les sienten pesados sobre el elemento de su propia maldad, ni tampoco que debemos cambiarnos. “Predícanos bonito pastor, no nos obliga a sacrificar, a cambiar, a arrepentirnos. No nos hace sentir mal por tus predicaciones.” Y los malos pastores hacen exactamente esto. Entonces de igual manera, no les gustan himnos que se tratan de profunda doctrina donde tienen que reflejan (trabajar mentalmente) para disfrutarlos. Quieren coritos que no tienen mensaje, o no tienen mensaje profundo, espiritual, basado en las Escrituras. Quieren música y canto que fuertemente se mueven el cuerpo, no que se mueven la mente, la razón, y lo espiritual adentro del hombre.




Como funciona la forma y métodos de error

El falso profeta promueve algo distintivo de él para separarse de los miles de siervos de Dios en el mundo, y con este distintivo, se jacta de que “su ministerio es la verdad”, y “solamente él (o su iglesia, o su grupo) la tiene”. Claro que hay muchos grupos e iglesias hoy en día que están mal de doctrina y práctica, y uno debe apreciar cuando se encuentra una iglesia, o un predicador que no se arrima con herejías, cosas distintas de la Biblia para exaltarse como el único ministro de Dios. Este concepto de su excelencia sobre los demás es de ser el especial, en una forma haciéndose “el Cristo”, el especial y ungido de Dios.

La palabra “herejía” en la Biblia significa causar divisiones sobre distinciones de doctrina o práctica, donde la interpretación o doctrina es específicamente del hereje, y donde él jala a los hermanos de seguirle por esta doctrina o práctica. Se base no en una identificación con la cristiandad histórica, con la doctrina de los apóstoles que la iglesia ha enseñado fielmente de generación a generación, sino algo distintivo a este ministro, a su grupo o iglesia, y según ellos que nadie más la tiene. Si ellos solo saben que es, se llama misticismo. Pero lo común es que ellos usan esto para distinguirles de los demás.




El diseño de Dios funciona, y funciona espléndidamente.

Si es cierto que Dios es todo sabio, y sí lo es, entonces Dios es un genio, y todo lo que Dios hace tiene esta sabiduría y genio atrás de ello. Lo que hace Dios, va a funcionar, y funciona muy bien. Sirve los propósitos que Dios tiene, funciona como Dios quiere que funcione, y no hay mal elemento en ello. A fin de cuentas, muchos cristianos y ministros no les gustan como Dios manda a hacer Su obra, y esto es por la rebelión de ellos en contra de Dios.




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