Clasificando los atributos de Dios
Resumen: Clasificando los atributos de Dios explica un poco de como diferentes grupos y teólogos han clasificado y dividido los atributos de Dios, y una reflexiones sobre este tema por David Cox.
Pastor David Cox, Iglesia Bautista Fundamental DF, México (CDMX).
Resumen: Clasificando los atributos de Dios explica un poco de como diferentes grupos y teólogos han clasificado y dividido los atributos de Dios, y una reflexiones sobre este tema por David Cox.
Jesús, el Cristo el Ungido de Dios [doct36] ¿Qué es ser ungido? El ungido de Dios es una bendición que Dios da a individuos para ejecutar la voluntad de Dios en […]
En este libro, exploramos el propósito de Dios en la pro-creación de hijos, y esto es que Dios quiere Una Descendencia para Dios.
En este sermón, pastor David Cox (Iglesia Bautista Fundamental de DF Mexico) explica varios pasajes sobre como debemos (como cristianos) entrenar a nuestros niños. En este sermón enfatizo la importancia de tener la pareja unida.
Resumen: La Iglesia no está rotaUn estudio y exhortación de dedicarse al patrón que Dios nos dio y nos mandó, la iglesia. Se revela el error de siempre buscar novedades, y de cambiar las formas divinas que Dios nos ha dado con que hacer Su obra.
En este folleto Avaro que hurta explico qué es la avaricia y codicia, por qué y cómo es directamente opuesto a nuestra salvación. La avarica es un grave pecado en los ojos de Dios. Exploramos ¿qué es?, ¿Qué debe ser nuestra actitud?, ¿Qué debemos hacer para defendernos de este vicio? y soluciones para la avaricia. Es muy importante que entendemos que debemos ser contentos, trabajando bien para sostenernos, pero no queriendo más allá de nuestro poder de adquerer, y más que Dios nos da.
Existen diferentes tipos y motivos de orar a Dios, pero ante todo, la oración es hablar con Dios. Y para que la oración sea significativa, la persona debe 1) creer que Dios existe, 2) que Dios está escuchándole, y 3) que el orar a Dios hace una diferencia. Pero, ¿Qué pasa cuando oras y Dios no te hace caso? Dios sí te escucha, pero no te da la respuesta que quieres, o simplemente no te responde. El problema no está con Dios, sino contigo. Tú no sabes lo que le importa a Dios para que te haga caso.