¿Por qué estudiamos la Profecía?

Resumen: Esta entrada estudiamos la Profecía es un estudio de las razones correctas de estudiar la profecía. (1) El propósito de la profecía bíblica. (2) ¿Qué significa esta profecía? (3) ¿Qué es el plan de la profecía divina? (4) Razones ilícitas de estudiar la profecía bíblica. (5) La profecía bíblica nos da esperanza y consuelo. (6) La profecía bíblica también nos anima para trabajar. (7) La profecía bíblica nos mantiene en una actitud de preparación. (8) Jesús nos avisa de peligros por predecirnos lo que el enemigo va a hacer.

¿Por qué estudiamos la profecía?
Por David Cox
Gaceta de Estudios Bíblicos

Resumen: Esta entrada es un estudio de las razones correctas de estudiar la profecía. (1) El propósito de la profecía bíblica. (2) ¿Qué significa esta profecía? (3) ¿Qué es el plan de la profecía divina? (4) Razones ilícitas de estudiar la profecía bíblica. (5) La profecía bíblica nos da esperanza y consuelo. (6) La profecía bíblica también nos anima para trabajar. (7) La profecía bíblica nos mantiene en una actitud de preparación. (8) Jesús nos avisa de peligros por predecirnos lo que el enemigo va a hacer.

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La definición de qué es la profecía bíblica.

John Brine en un sermón, (“La Antigua Profecía demostrada a ser Divina” #32) definió la profecía así, “Profecía es el conocimiento y revelación de cosas, que no es posible de descubrir por medios de la luz natural, siendo pasado, presente, o futuro.” Explica que la profecía no es una conclusión llegada por la lógica, sino solamente por medio de la voluntad de Dios en revelarla a nosotros.

2Pedro 1:21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

La palabra “profecía” en griego es de dos palabras, “antes” más la palabra “de hablar.” La idea clara aquí es de hablar de cosas antes que suceden. Es de predecir el futuro, o de hacer comentario sobre ello. Es importante de romper los conceptos que tenemos sobre la profecía, que es dada para que veamos todos los detalles de eventos futuros para disfrutarlos como una película. La profecía tiene parte de su propósito la enseñanza, y la edificación de nuestra fe y vida espiritual. Entonces Dios usa elementos selectivos de los eventos futuros para presentarnos un punto didáctico para lograr la enseñanza bíblica que Dios quiere, y la profecía no es para darnos todos los detalles, especialmente no para satisfacer nuestra curiosidad. Tomando esto en cuenta, vemos que hay un flujo de ideas en los pasajes proféticos, y este flojo es muy distintivo, en que se presenta una línea de ideas que Dios está enseñando. De buscar o ser frustrado porque Dios no nos dio un detalle que queremos saber es de perder esta línea de ideas totalmente. Estamos buscando por algo afuera del propósito de lo que Dios está enseñando. Así es como las sectas pierden toda la onda en interpretar las Escrituras, y tenemos que reconocer esto y no caer en la misma dificultad.

Casi la tercera parte de la Biblia es profecía. La profecía es el predecir el futuro. Pero la profecía no es nada más esto. En una forma, podamos predecir el futuro sin mucha ayuda o relación con Dios (que Dios nos revela el futuro). Es posible de estimar probablemente qué va a pasar de la base de cómo aparecen las cosas.

Los profetas de Israel eran de otra clase totalmente de los que predecían las cosas en otras naciones (“adivinos”). Los profetas hebreos predecían cosas que ellos mismos no quisieron que pasaran. Los reyes y familias ricas y poderosas que pagaban o quienes pudieron haber ayudado a los profetas económicamente fueron los objetos de estas profecías, y las profecías eran en contra de ellos, y vinieron estos mensajes de Dios para regañarles y predecir malos eventos y sucesos en contra de su bien estar por sus pecados. Por esto llegaron a ser nombrados “hombres de Dios” porque su mensaje tuvo un carácter que no les convenía, sino que era muy peligroso y no deseado normalmente por quienes que recibieron la profecía. Llegaron con el mensaje de Dios para atender el negocio que Dios tuvo que ver con quienes recibieron este mensaje.

Es muy importante de guardar en nuestro entendimiento de la profecía que no se puede separar la profecía de la predicación, los dos siendo la misma cosa. La profecía en la Biblia era una exhortación con amenaza si no se corrigiera sus vidas, y la parte de predecir el futuro era directamente relacionado con el mensaje de Dios en regañarles de sus pecados.

Pero la profecía bíblica es muy diferente de adivinanzas de otras naciones. La profecía bíblica es una revelación del trato de Dios con los seres humanos, y profecía (predecir el futuro) es específicamente los casos de la respuesta de Dios a la rebelión del ser humano. O sea, cuando Dios nos manda, y el ser humano o los ángeles rehúsan de hacer caso de Dios, entonces Dios intercede con disciplina y castigo, con la mano fuerte para enseñarnos que nuestro Dios es el Todopoderoso, en que nadie más que Él puede castigar hasta lo último, y nadie puede compararse a su lado.

Siendo una guerra espiritual, Dios revela sus planes y metas a nosotros y a Satanás, y aun así, Satanás no puede vencerle ni frustrar sus planes suficientemente para derrumbar ni en un solo punto el plan de Dios.

Apo. 19:10 Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.

Esta calidad de predecir un castigo antes de cumplirlo, y de hacer la disciplina un evento público para que los demás temen a Dios es mero en el corazón de “cómo es Jesús” (su testimonio). La profecía entonces es un aspecto de Dios que es muy importante de entender. La profecía correctamente enseñada y entendida debe causarnos de respetar y temer aun más a nuestro Dios.

El Propósito de la profecía bíblica.

En Jn. 14:29, Jesús dijo “os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis.” En Jn. 13:19, dijo “Desde ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda, creáis que yo soy”. Entonces Jesús dijo unas cosas que iban a suceder para que causen fe en los creyentes cuando pasaran.

¿Qué significa esta profecía?

Isa 45:19 No hablé en secreto, en un lugar oscuro de la tierra; no dije a la descendencia de Jacob: En vano me buscáis. Yo soy Jehová que hablo justicia, que anuncio rectitud.

Isa 46:10 que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero;

La profecía es algo que refleja directamente la omnipotencia y sabiduría divina de Dios. Establece quién es Dios. Lo que distingue Dios de Satanás es que la sabiduría y omnipotencia de Dios alcanzan y sobrepasan a niveles tantos que la voluntad de Dios va a ser cumplida a fuerzas. Nadie puede contraponer la voluntad de Dios y ganar. Cuando se trata de esto, Dios permite que sus enemigos de tratar lo mejor que se pueden, pero al fin de todo, se ve solamente Dios con la sabiduría y con los conocimientos para lograr siempre su voluntad en la forma y tiempo que Él quiere.

Isa 46:10 que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero;

Isa 45:23 Por mí mismo hice juramento, de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada: Que a mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua.

Isa 44:6 Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios. 7 ¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir. 8 No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno.

El hecho de que Dios puede predecirnos y lograr sus planes nos confirma que Él es el único y verdadero Dios. Pero la profecía es mucho más que una curiosidad, siendo una manifestación divina de la persona de Dios, y esto demanda que le damos a Dios adoración y alabanza a este Ser Supremo a quien llamamos “Dios”.

Amos 3:7 Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.

Adentro de la forma de pensar y obrar Dios, Él hace las cosas dándonos profecía de qué va a hacer para que velemos y esperemos para ello con anticipación. Dios le gusta cuando nosotros enfocamos en los eventos de nuestro día como que sean cumplimientos de los predichos de Dios (Dios actuando en ellos).

Juan 15:15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.

Adentro de la maniobra de Dios, Dios nos incluye en sus planes como sus amigos, aunque no merecemos este privilegio. Pero no somos solamente esclavos de Dios, pero somos también amigos de Dios, amigos a los quienes que Dios revela sus planes para que gloriemos con Dios en cómo Él trabaja y obra en las cosas.

Entonces este nos da el propósito o la función de la profecía, de que es una forma de adoración a Dios por su inteligencia y poder que se manifiesta en ello.

Apo. 19:6 Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!

¿Qué es el plan de la profecía divina?

Dan 9:24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.

Entonces Dios tomó el número setenta, (número de perfección por diez), y nos dio en 70 semanas (una semana es un siete, cada una siendo un año), lo que es el plan de Dios desde la condenación de Israel, hasta el fin. Ahora Dios nos da las profecías, pero como en el caso de la venida de Jesús, Dios no reveló exactamente como todo va a pasar hasta el mero momento.

En el Antiguo Testamento, los sabios hombres de Dios no entendieron las profecías del Mesías, que iba a venir en victoria de establecer de nuevo el reino de David en gloria y todo poder. ¿Cómo se puede pasar esto, y a la vez, este mismo Mesías sufrir y morir? ¿Cómo es que el gran Rey vence a todos sin perder ninguna batalla, pero luego muere? Todo esto es parte del plan de Dios, y la sabiduría de Dios, en que Dios obra en formas más allá del entendimiento y sabiduría humana.

Razones ilícitas de estudiar la profecía bíblica.

Primero vamos a decir que el estudio de la profecía es importante, y no debemos minimizar esta importancia. Es parte de las Sagradas Escrituras, y siendo parte, es útil (2Tim. 3:16) para nuestra vida espiritual. Pero a la vez, hay unos quienes promueven el estudio de la profecía en una forma ilícita, que les causan problemas espirituales en lugar de bendición como Dios propuso.

La secta de los Testigos de Jehová es un “mal” ejemplo aquí, en que ellos promueven y enseñan principalmente la profecía en su presentación de “su evangelio”. O sea, en lugar de enfocar en el evangelio bíblico, ellos promueven otro evangelio que se base sobre estudiar las Escrituras con ellos como forma de ser salvo. Su presentación para una persona indocta en sus doctrinas es de presentarles los eventos de la profecía para espantarles en aceptar más estudios con ellos. El evangelio bíblico es que Jesucristo, quien es Dios el Mesías, vino y murió en la cruz para redimirnos. Se resucitó al tercer día como muestra de la aprobación divina de su sacrificio. Cuando cambias la presentación principal del evangelio de este evangelio bíblico, es una secta, una herejía, y una falsa religión. Entonces unos usan la profecía bíblica como una desviación de cosas principales.

Otros también ven la profecía como algo para que ellos puedan ver al futuro como una curiosidad. La profecía es dada para ayudarnos en nuestras vidas espirituales, y no es dada para satisfacer nuestra curiosidad. Observamos que Dios nos ha dado la secuencia de eventos futuros, pero no nos ha dado fechas exactas, sino eventos relacionados con otros eventos.

La diferencia entre edificar nuestra fe y ser una curiosidad es que la profecía correctamente enseñada y entendida debe causarnos de vivir diferente, más al pie de la letra que es la voluntad de Dios.

La profecía bíblica nos da esperanza y consuelo.

Adentro de los planes divinos, Dios quiere exponer a sus hijos como trabajadores de su obra divina, y dejar a Satanás tratar de derrumbar Su plan divino por atacar a nosotros. Nosotros, los redimidos, somos importantes y centrales en la obra de Dios. Pero a la vez, Dios a veces va a dar protección divina, y en otros casos, Dios nos expone para ser mártires y testigos para la gloria de Dios. En cualquier de estos propósitos, es duro para nosotros. La profecía bíblica es una revelación y consolación para nosotros que Dios está obrando Su plan, y aunque en un caso específico, nosotros podamos sufrir hasta la muerte, el plan divino se cumple según el predicho de Dios.

Se puede decir, en una forma, que brincamos hasta el capítulo final del libro para leer como terminó antes de empezar a leerlo. Esto nos da consuelo que sí sabemos como va a terminar el relato.

La profecía bíblica también nos anima para trabajar.

Porque vemos el fin de las cosas, dado a nosotros por Él a quien sabemos va a cumplir su palabra exactamente como es dada, entonces esto nos causa a trabajar aun más fuerte, más energéticamente, aun con más ganas y entusiasmo. El elemento profético entra muchas veces a clarificar y motivar en las Escrituras. Felipe usó el pasaje profético del Cordero que sufre y muere para evangelizar al Eunuco, dirigiendo sus pensamientos al Mesías, y 2Pedro 1:16-19 también es otro ejemplo de esto.

Apo. 1:3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.

Cuando entendemos el plan divino para el mundo, entendiendo como todo esto está llegando a ser, actualmente delante de nuestros ojos, entendemos qué está haciendo Dios, entonces confiamos en Él, creemos en lo que Él se presenta a ser para nosotros, nuestro Dios, Creador, Sostenedor, y Redentor. Recibimos bendiciones por guardar esto en nuestros corazones.

La profecía bíblica nos mantiene en una actitud de preparación.

Pablo nos dijo en 1Tes. 5:4 que no andamos en tinieblas para que este día de juicio nos sobrevenga como sorpresa (como “ladrón en la noche”), sino para que estemos siempre preparados y esperándolo con anticipación. Es muy importante de ver que la Biblia nos manda de tener una actitud de anticipación en que el regreso del Señor es muy inminente (casi encima de nosotros). Este concepto es muy fuerte en las Escrituras, porque nuestra situación es realmente así, debe provocarnos a ciertas acciones y actitudes correspondientes con este pensar.

Jesús nos avisa de peligros por predecirnos lo que el enemigo va a hacer.

En Mat. 24:4-5, Jesús nos avisó de los muchos fraudulentos cristos que iban a venir a engañarnos a seguirles antes que Jesús viene de nuevo. En Juan 16:1 Jesús nos dice que sus avisos son para protegernos de caer en los engaños y trampas de Satanás.

Fin.

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